Las crêperas se presentan en muchos modelos, desde versiones compactas para uso doméstico hasta máquinas profesionales de gran tamaño para el sector de la hostelería. No solo se diferencian en tamaño y potencia, sino también en los materiales utilizados. Algunas tienen placas calefactoras fijas y otras las tienen extraíbles. Estas pueden ser de hierro fundido o tener un recubrimiento antiadherente, lo que influye directamente en la limpieza.
Limpieza de placas de hierro fundido:
Las placas de hierro fundido son muy resistentes, pero tardan más en calentarse y son más pesadas que las antiadherentes. Su ventaja es que pueden fregarse con esponjas abrasivas o piedras de limpieza especiales sin dañarse. Incluso los restos más incrustados o las manchas quemadas se eliminan con facilidad. Después de la limpieza, conviene aceitar ligeramente la superficie para evitar la oxidación.
Limpieza de placas antiadherentes
Las placas antiadherentes son muy prácticas para el hogar, ya que se limpian fácilmente con un paño húmedo, una esponja suave y un poco de detergente. Algunos modelos disponen de placas desmontables que se pueden lavar en el lavavajillas. No obstante, se recomienda el lavado a mano, ya que las altas temperaturas y los detergentes agresivos del lavavajillas pueden dañar el recubrimiento con el tiempo.
Cuidado del cuerpo y los accesorios
El cuerpo de la crêpera se debe limpiar simplemente con un paño húmedo y luego secar con un paño suave. Al ser un aparato eléctrico, nunca debe sumergirse en agua. Los accesorios, como espátulas o rodillos para la masa, también deben limpiarse con cuidado: las piezas de plástico suelen ser aptas para el lavavajillas, pero las de madera deben lavarse siempre a mano para evitar que se hinchen o se agrieten.
Servicio de limpieza profesional.
En el sector de la hostelería, la limpieza regular de varios aparatos puede resultar muy laboriosa. En este caso, Foodis ofrece un servicio de limpieza profesional y económico para crêperas: rápido, eficaz y fiable.
